La traducción literal de Cloud Computing sería computación en la nube pero, bajo el concepto de Cloud Computing se encuentran muchos más conceptos. Cloud Computing es una tecnología que permite ofrecer servicios a través de Internet o utilizar servicios propios de la nube para publicar contenidos propios.
En este tipo de computación todo lo que puede ofrecer un sistema informático se ofrece como servicio, de modo que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles “en la nube de Internet” sin conocimientos (o, al menos sin ser expertos) en la gestión de los recursos que usan. Es un paradigma en el que la información se almacena de manera permanente en servidores en Internet y se envía a cachés temporales de cliente, lo que incluye equipos de sobremesa, centros de ocio, portátiles, etc. Pese a que las capacidades de los PC han mejorado sustancialmente, gran parte de su potencia es desaprovechada, al ser maquinas de propósito general.
La computación en nube es un concepto general que incorpora el software como servicio, tal como la Web 2.0 y otros recientes, también conocidos como tendencias tecnológicas, donde el tema en común es la confianza en Internet para satisfacer las necesidades de cómputo de los usuarios.
El lanzamiento del servicio App Engine de Google y la fuerte apuesta Blue Cloud de IBM se unen a experiencias ya en marcha de compañías como Amazon y Salesforce.com que refuerzan el carácter “rompedor” con que el modelo Cloud Computing está irrumpiendo masivamente en el escenario de la entrega de servicios TI.
Las ventajas de Cloud Computing parecen evidentes, al permitir a las empresas y proyectos escalar rápidamente, en función de sus necesidades, sin tener que añadir equipamiento, software ni personal. A través de la “nube” (una red pública, generalmente Internet), los clientes pueden acceder bajo demanda, siguiendo el modelo de pago por uso, a un gran número de recursos informáticos asignados dinámicamente, dotándose así de una enorme capacidad de procesamiento y almacenamiento sin necesidad de instalar máquinas localmente, lo que se traduce en considerables ahorros de todo tipo, incluso de consumo energético.
Este modelo está inspirado en la idea de disponer de infraestructuras tecnológicas de modo que los recursos informáticos sean compartidos dinámicamente, se encuentren virtualizados y resulten accesibles como un servicio. Aúna de esta manera gran parte de las nuevas tendencias de software como servicio, virtualización de recursos, redes grids e informática bajo demanda. En el modelo Cloud Computing, los grandes clusters de sistemas se enlazan entre sí para proporcionar servicios tecnológicos como si se tratase de un único superordenador global.
Cloud computing no es utility computing, ni grid computing, ni software-as-service ni código gestionado. Pero lo contrario tampoco es falso. De todos estos conceptos más familiares para el usuario toma alguno o muchos principios, aunque con dinámicas propias que hay que saber comprender. Además de estar influido por estas tecnologías, así como por las tendencias hacia la virtualización, la automatización, el procesamiento masivamente paralelo y la orientación al servicio.
Cloud Computing surge como consecuencia de las expectativas creadas por la Web 2.0 entre los usuarios. Es importante destacar el papel que juega a favor del nuevo modelo, la excitación con que la gente está recibiendo las capacidades de mashup y Web 2.0. La idea de que una aplicación no tenga que existir en un lugar concreto, sino que pueda estar compuesta de múltiples piezas procedentes de múltiples sitios se la debemos a la Web 2.0.
Selección realizada: AWS - Amazon Web Services
Amazon Web Services está basada en una robusta plataforma tecnológica diseñada y desarrollada por ellos mismos.
En base a este potencial, Amazon decidió dedicar parte de dicha plataforma al servicio de terceros y así aprovechar comercialmente lo que habían desarrollado.
En general, estos servicios consisten en:
- Disponer de un ordenador de forma remota, el cual puede ser accedido y gestionado a través de Internet, y el cual puede ejecutar cualquier aplicación tal y como se tratara del ordenador personal del usuario. Por ejemplo, desde instalar un servidor web hasta un sistema de cálculo científico para aplicaciones científicas.
- Disponer de un sistema de almacenamiento remoto que los usuarios podrán usar como si se tratara de su disco personal. Se gestiona a través de Internet, y está limitado en capacidad tan solo al presupuesto disponible por el usuario.
- Estos dos servicios están apoyados por el servicio de paso de mensajes que está especialmente diseñado para la comunicación entre todos los componentes de las AWS, pero que también puede ser usado para enviar o recibir mensajes al exterior de la plataforma.
AWS (Amazon Web Services) provee de servicios en la nube desde 2006 a compañías y proyectos de todos los tamaños. Como ya se ha comentado, Agrega no es una excepción. Se ha optado por AWS porque cubre todas las necesidades de almacenamiento y escalabilidad horizontal y vertical. Con AWS se pueden solicitar servicios de almacenamiento, proceso y otros servicios de forma elástica y bajo demanda. Se puede elegir que plataforma se quiere utilizar, Linux en el caso de Agrega, reduciendo los costes pues solo se paga por lo que se usa, teniendo un sistema de tarificación transparente. Amazon puede absorber con total naturalidad los picos y valles en el uso de Agrega permitiendo en circunstancias concretas (seminarios, épocas de examen o preparación de contenidos) abastecer todas las peticiones. Además, según crece Amazon, se van reduciendo los precios pues los costes de infraestructura se reparten entre más usuarios.
Como ya se ha comentado, la disponibilidad de Amazon es muy alta, debido a que cuando un servidor se cae, hay millones de ellos que lo respaldan.
Debido a la escalabilidad horizontal y vertical prevista para Agrega, además de los actuales requisitos hardware, Amazon ha sido el proveedor elegido para desplegar el Taller de Agrega en la nube.